Teenage couple using laptop

Otra semanita más contándoos cositas…

 

Todos estamos de acuerdo en que lucir una bonita sonrisa es una buena carta de presentación.

Hace muchos años la visita al dentista era algo puntual, te dolía una pieza y… extracción hecha!

Claro que habían buenos especialistas, aunque la importancia, ya desde nuestras casas, a esta parte de nuestro cuerpo era bastante pobre en todos los sentidos, no estábamos informados ni tampoco éramos conscientes de que la boca, nuestras piezas dentales, son para toda la vida.

 

Antes, muchos lo recordareis, eso del perno, reconstrucción y corona solo se lo hacían unos pocos. El dentista hacia lo que tú le decías y no se entraba a valorar la importancia de reconstruir una pieza desvitalizada.

Ellos, los profesionales, trabajaban bien, a su ritmo, no existían tantas clínicas ni tampoco los pacientes se podían informar en demasía sobre su diagnóstico. Confiaban en su dentista de toda la vida, les quitaba el dolor y ya está. Con el miedo que hemos tenido siempre a esta especialidad… como para plantearnos hacer más cosas. Los medios con los que se contaban no eran ni parecidos a los actuales.

 

En la actualidad, gracias a dios, las cosas han ido evolucionando de manera meteórica. El dentista sigue siendo alguien cercano, te explica de manera clara que debes hacer y además de esto pone a tu alcance la manera más personalizada para que puedas hacer frente, económicamente hablando, a tu tratamiento.

En Clínica Fidentzia eso hacemos cada día, ayudarte para que puedas hacer frente a tu tratamiento y recordarte que tu sonrisa es para toda la vida, no lo olvides!

 

Feliz julio queridos!